No Soy……

¿Qué puedo hacer, oh musulmanes?,
pues no me reconozco a mi mismo.
No soy cristiano, ni judío,
ni mago, ni musulmán.

No soy del Este, ni del Oeste,
ni de la tierra, ni del mar.
No soy de la mina de la Naturaleza,
ni de los cielos giratorios.
No soy de la tierra, ni del agua,
ni del aire, ni del fuego.

No soy del empíreo, ni del polvo,
ni de la existencia, ni de la entidad.
No soy de India, ni de China,
ni de Bulgaria, ni de Grecia.
No soy del reino de Irak,
ni del país de Jurasán.

No soy de este mundo,
ni del próximo,
ni del Paraíso,
ni del Infierno.
No soy de Adán, ni de Eva,
ni del Edén,
ni Rizwán.

Mi lugar es el sin lugar,
mi señal es la sin señal.
No tengo cuerpo ni alma,
pues pertenezco al alma del Amado.

He desechado la dualidad,
he visto que los dos mundos son uno;
Uno busco,
Uno conozco,
Uno veo,
Uno llamo.

Estoy embriagado con la copa del Amor,
los dos mundos han desaparecido de mi vida;
no tengo otra cosa que hacer
más que el jolgorio y la jarana

 

Jalal-Al-Din Rumi nació en el 1209 d.C. Fue hijo de Bahaddin Velid, conocido como “el sultán de los sabios”. Rumi y su familia emigraron a Konya en el año 1224.

Es un poeta cuya influencia continúa hasta nuestros días. Se le llama habitualmente Mevlana Rumi. Mevlana significa etimológicamente “Iluminado”. Su Maestro, Sems-i Tebriz, influyó mucho en su vida. Algunos investigadores occidentales lo comparan con Sócrates. Todos los datos sobre Sems los sabemos gracias a Rumi.
Éste enseñaba a sus discípulos en su escuela conocimientos elevados. En su escuela ocupaban un lugar importante la poesía, el baile y la música. Su vida transcurre en la ciudad de Konya –centro de Anatolia–. Viajó únicamente a las ciudades de Alepo y Damasco en su época de aprendizaje, y posteriormente en busca de su amado Maestro Sems-i Tebriz.

Su obra fundamental es el Masnavi, formada por 26.660 versos pareados. Entre otras obras destacan Divan-i Kebir (poesías), Mektubat (cartas), Mecalis-i Seb´a (conferencias), Fihi ma´fih (aforismos). Rumi murió en Konya en el año 1273, y su obra sigue viva hasta nuestros días.

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