Siente la respuesta en tu corazón

Coloca tu atención e la respiración, sintiendo que en cada inhalación y en cada exhalación la luz ingresa a tu cuerpo en una forma sabia, en una expresión completa de lo que la vida es como manifestación de Dios. Cada bocanada de aire que ingresa es sabia y llega a cada parte de tu cuerpo generando sabiduría, el milagro de la vida en ti, el milagro de la luz, el milagro del amor.

Inhalas y exhalas, sintiendo la conexión entre tu respiración, y a lo que tu llamas el acto de vivir a través de tu mente; la vida como una expresión de la sabiduría paterna; y a través de ese acto interno, anclando tu mente en la respiración vas empezando a sentir tu propia luz, tu propio ser, y tu propio corazón divino.

Solo inhalas y exhalas con tranquilidad sintiendo el milagro, haciendo consciente el milagro de respirar, haciendo consciente la vida en tu cuerpo, haciendo consciente la expresión de Dios e ti! Igual inhalando y exhalando relajas tu cuerpo y buscas la posición más cómoda. Relaja tu cuerpo!

Solo observas tu respiración, observas tu inhalación y tu exhalación!

Padre celestial, Madre, amigo y amado Dios, amado Jesucristo, Espíritu Santo, amado gurú preceptor Paramahansa Yogananda, ángeles, arcángeles, espíritus ayudadores, santos y sabios de todas las religiones, nosotros os reverenciamos a todos. Librad nuestra vida de todos los obstáculos y ayudadnos a tener un desarrollo físico, mental y espiritual. Guiadnos de la oscuridad a la luz, de la inquietud a la paz. Libradnos del incesante deseo y llevadnos a la perfecta realización del ser Om, om, om paz, amen.

Visualiza tu columna como si fuera un tubo con una luz en su centro y en cada inhalación un rayito de luz va subiendo con tu inhalación hasta tu frente, sostienes la energía unos instantes y al inhalar, desciendes la energía igual hasta tu coxis, comienza ya.

 Inhalas profundo y siente como un rayito de luz va subiendo junto con tu inhalación por todo el centro de tu columna, llevándola hasta la frente acabando allí la inhalación, sostienes un poco la energía en tu frente y al comenzar a exhalar la desciendes igual, lentamente y conscientemente por todo el centro de la columna hasta el coxis. Has este ejercicio unos minutos.

Inhalas y subes la energía suavemente sintiendo como refresca tu columna al subir; y al exhalar y descenderla, siente su tibieza. Una energía refrescante que sube cuando inhalas, y una energía tibia que desciende por toda tu columna al exhalar.

Ahora, sube tu energía solo hasta tu corazón, para que lo expandas en la inhalación una y otra vez. Sube la energía inhalando la energía hasta tu corazón y coloca tu atención en él para que se expanda, para que te sientas, para que fluyas desde adentro.

Si no soy el cuerpo porque nace y muere, si no soy la mente porque ella es la que crea el caos, si no eres los sentidos porque ellos mueren con el cuerpo; vuelve y pregunta, quien soy yo?

Y siente tu corazón, y siente en el la respuesta a tu pregunta, quien soy yo?

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Yo soy el espíritu eterno

Yo soy el hijo y la hija de dios

Yo soy la luz

Yo soy el amor

Yo soy la sabiduría

Eso soy

 

Siente tu grandeza, siente tu ser. Es tu ser quien gobierna tu cuerpo, es tu sabiduría la que se expresa en el milagro. Es tu ser el que desde tu corazón coloca la calma, la paz y el gozo. Yo soy el espíritu eterno. Yo soy uno en Dios. Yo soy la luz del Padre en la tierra. Soy su hija, soy una en El eternamente.

Siente un profundo gozo por ese ser inmenso que esta expresado en ti como amor, como luz, como fuerza divina. Siente tu grandeza, siente tu propia naturaleza. Solo siente! Nada hay que razonar, tu solo siente. Yo soy el espíritu, yo soy la fuerza divina manifestada en mí, yo soy la expresión, la herencia del Padre en la tierra. Esa es mi grandeza, esa es mi fuerza, esa es mi luz.

Solo inhala y exhala suavemente llenándote de un profundo resplandor, de un profundo gozo. Abrázate desde tu corazón, nútrete desde tu corazón y aprende a reconocer la grandeza de tu propio ser.

Cuanta luz en ti. Cada parte de tu cuerpo es un milagro expresado por tu propio ser, solo siente tu cuerpo como un milagro, como una obra de amor, e inhala y exhala con orgullo tu grandeza y tu luz. Tu corazón se engrandece en tu reconocimiento, tu corazón divino se expresa ahora y nunca más te olvidaras de él.

 

 

De nuestro corazón para el tuyo con profundo amor y respeto!

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1 Response

  1. Sandra says:

    Esta meditación
    Lleva a reconocerse grandemente
    Gracias

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